Si usted mañana tomara el examen para convertirse en ciudadano estadounidense, le pueden pedir que nombre uno de los cinco territorios de Estados Unidos, o que mencione dos de los derechos contenidos en la Declaración de Independencia, o que proporcione el número correcto de enmiendas a la Constitución, indicó The Washington Post.

La prueba de naturalización es una parte crucial del proceso para que un inmigrante se convierta en estadounidense. Y, de acuerdo con los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), no es sólo una medida del conocimiento cívico, sino también es una razón para estudiar y absorber los principios, valores y funciones del gobierno de Estados Unidos, incluyendo los derechos y responsabilidades que de estos derivan.

La administración de Trump planea actualizar la prueba, con una nueva versión programada a debutar antes del final del primer mandato del presidente Donald Trump, según informaron funcionarios el viernes. Una prueba piloto deberá estar disponible para este otoño.

Los funcionarios de los USCIS ofrecen pocos detalles sobre los cambios en la prueba, la cual se revisó por última vez en el 2008. Los funcionarios que aplican el examen seleccionan hasta 10 preguntas que formulan a cada solicitante de una lista de 100 dentro de las tres categorías siguientes: Gobierno de Estados Unidos, Historia de Estados Unidos, y Educación Cívica Integrada (geografía, símbolos y fiestas patrias). Las preguntas no son capciosas, ni tienen la intención de confundir a los solicitantes, y son publicadas y puestas a disposición para que todos las estudien.