Agobiado por el desempleo y la violenciaCésar Martínez pensó irse como indocumentado desde su natal El Salvador a Estados Unidos, pero una beca para aprender a reparar aviones lo hizo desistir de arriesgar su vida en pos del American Dream.

Navegando por la red en busca de empleo, halló la oferta de una beca para estudiar aeronáutica en su país y la promesa de conseguir un trabajo en mantenimiento y reparación de aviones para compañías estadounidenses y latinoamericanas al concluir el curso de dos años.

  • Hasta entonces, solo tenía pericia como mecánico de autos pero con la beca aprendió la disciplina
  • El FOMILENIO II es creado con fondos donados mayormente por el Gobierno de Estados Unidos
  • Se utiliza para apoyar proyectos destinados a tecnificar personas y evitar la migración irregular

El joven de 22 años, que vive a las afueras de San Salvador, ahora revisa y repara superficies de aeronaves, mientras que compañeros limpian o pintan partes de fachadas, supervisan alas y cabinas y reparan tanques de gasolina en el principal aeropuerto del país, Oscar Arnulfo Romero.

Su nuevo trabajo y las posibilidades que se le abrieron para superarse profesional y personalmente lo hicieron abdicar de migrar a Estados Unidos, pero admitió que separarse de su familia era un factor importante en esa decisión. Ahora busca el “Sueño Salvadoreño”.