Durante la última elección presidencial en México, Andrés Manuel López Obrador ganó con más del 50% de las preferencias, pero para José Mujica, ese triunfo no indica que los mexicanos “se volvieron de izquierda masivamente de un día para otro, sino que estaban hartos, que no es lo mismo”.


Más allá de esa aseveración, el exmandatario uruguayo José Mujica, quien se encuentra de visita en México, se aleja de cualquier juicio al gobierno de López Obrador y prefiere marcar distancia: “tengo que respetar la casa donde estoy y sería un estúpido si no soy dueño de mi silencio”.


Sin embargo, Mujica afirmó que se siente identificado con una parte del pensamiento del mandatario mexicano: la intención de que cada ser humano tenga “un punto de partida más o menos igual”.


“Yo no conocía a López Obrador hasta ayer. Me pareció afable y simpático. Intentando luchar por un mundo donde los seres humanos puedan tener un punto de partida igual. Quizá eso es lo que me identifica con él y me siento identificado con quien piensa así”, dijo en una conferencia de prensa organizada por la Universidad Iberoamericana.


Además, el uruguayo pidió al pueblo mexicano “la mayor tolerancia por el momento histórico y por el vecino incómodo que tiene (Estados Unidos). Hay que ser presidente de México con ese vecino… ténganlo presente”.

El expresidente latinoamericano aseguró conocer “la tragedia mexicana, con muchos sueños frustrados”, pero exhortó a los mexicanos a no rendirse.


Ante las políticas públicas emprendidas por la autodenominada Cuarta Transformación, el expresidente uruguayo sentenció: “no quiero hablar de López Obrador, porque no me conviene hablar, tengo que respetar la casa en donde estoy y desearle suerte y comprensión al pueblo mexicano, que vaya que tiene problemas”.


Por otro lado, en una charla con estudiantes de la casa de estudios, Mujica analizó también los diversos estallidos sociales en el continente.


“En Bolivia, hay una dolorosa cuestión racial… y mucho litio. Es difícil con tantos intereses, ante eso, no tengo pruebas, pero sí mucha desconfianza”, evaluó.


De Chile, donde ha habido represión de parte del gobierno de Sebastián Piñera, Mujica atribuyó las protestas a que “con Augusto Pinochet, en la dictadura, todo se hizo negocio y no construyó bienes públicos”.


Añadió que en Ecuador y Colombia la situación “es muy enredada”, porque no hay mucha claridad acerca de las causas de las inconformidades existentes.