Por: Guillermo Luján Peña

Arturo Zubía, entre muchos otros líderes, y gracias a la cordura del general al frente de la Guardia Nacional que entendió muy bien la situación y desarmó a su tropa y los manifestantes se retiraron de las compuertas. Así deben de arreglarse siempre los conflictos.

Lo lamentable, de nueva cuenta, es la actitud del presidente López, quien dijo en la mañanera que los manifestantes eran puros alborotadores, que no les iba a faltar agua, según sus datos, y yo le pregunto: ¿Entonces para qué mandó la Guardia Nacional? Y terminó diciéndoles que si de qué sabor querían su nieve, que el tratado con Estados Unidos se tenía que cumplir, lo que demuestra una ignorancia total sobre cómo se maneja el país en temas tan delicado como el agua para los agricultores.

Ahora se dice que hay algunos agricultores que se roban el agua del río Conchos. ¿Pensará López Obrador resolver este problema, si existe realmente, como ha dicho resolver, pero no ha resuelto otros problemas de México? Recordamos que cerró los ductos de gasolina, dejando sin abasto a los estados del centro del país durante semanas, provocando una crisis tremenda por la falta de gasolina y al final ahora hay más huachicoleo que antes, además de que no hay un solo detenido por robo de combustible, pero sí hubo más de 130 muertos en la explosión de una de las tomas clandestinas.

O como “resolvió” la supuesta corrupción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y tiramos más de 200 mil millones de pesos entre lo invertido y pago de multas a contratistas y ahora quiere lograr $2 mil millones rifando el avión presidencial, y el premio de la rifa del avión, no será el avión ¿?, es decir el 1% de lo que tiró para cancelar la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y al final resultó que no había corrupción y no se castigó a nadie. Puras ocurrencias que llevan a México al fracaso.

Chihuahua, un estado desértico, no debe pagar con agua un tratado de 1944.