El 87 por ciento de los empresarios mexicanos ven probable que haya despidos en sus compañías en las próximas semanas y meses por la crisis económica derivada de la pandemia del COVID-19, que lleva 125 decesos y más de 2 mil 400 enfermos en el país, reveló este martes una encuesta.


De acuerdo con el estudio de Vestiga Consultores, el 62 por ciento de los empresarios ve altamente probable tener que despedir a trabajadores y el 25 por ciento lo ve probable, mientras que solo el 6 por ciento lo considera poco probable y el 7 por ciento no lo sabe.


El 93 por ciento de los empresarios respondió al sondeo que sus empresas han sido afectadas por la crisis, ya sea por una caída de ingresos, el pago de salarios a empleados sin trabajar, el aumento de gastos o encarecimiento de insumos, mientras que solo el 7 por ciento dijo no haber registrado afectaciones.

 

De las compañías afectadas por la crisis del coronavirus, el 58 por ciento ha sufrido un impacto fuerte, el 21 por ciento regular, el 16 por ciento marginal y el 5 por ciento todavía no lo ha cuantificado.


De acuerdo con la encuesta, el 32 por ciento de los empresarios prevén un golpe muy profundo a la economía mexicana, el 36 por ciento un golpe moderado, el 15 por ciento poco moderado y el 17 por ciento no tiene respuesta.


“Una economía tan internacionalizada como la economía mexicana ha visto reflejado un costo creciente de la actual situación no solo en la esperable caída de ingresos por ventas, sino en el mantenimiento de la nómina, el alza en el costo de insumos sea por escasez o por el aumento en la cotización del dólar”, expresó el director de Vestiga, Sergio Díaz, según un comunicado.


La encuesta se llevó a cabo de forma telefónica entre el 30 de marzo y el 3 de abril con accionistas y directores generales de 703 pequeñas, medianas y grandes empresas de México, con un margen de error del 4.25 por ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento.


Tras una semana anunciando un ambicioso plan de rescate económico, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó el domingo un escueto programa basado en la promesa de crear dos millones de nuevos empleos y ampliar los programas de bienestar social ya existentes.


El plan del presidente fue recibido con dudas por el empresariado mexicano, que desde hace semanas piden medidas contundentes para garantizar su liquidez y subsistencia, a fin de contar con recursos para mantener los sueldos de los trabajadores y no despedir a empleados.


El Gobierno de México decretó la emergencia sanitaria hasta el 30 de abril, lo que obliga a parar las actividades económicas no esenciales, y exhortó a la población a quedarse en sus casas, aunque la cuarentena no es obligatoria para no afectar a los millones de personas empleadas en el trabajo informal.


La economía mexicana se contrajo un 0.1 por ciento en 2019, mientras que analistas del sector privado prevén una caída de cerca del 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) este año por el coronavirus.


Con información de EFE