Las energías renovables han estado en el punto de mira del gobierno desde el inicio del mandato de Andrés Manuel López Obrador. Tanto el presidente como Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) han realizado declaraciones que ponían de manifiesto sus dudas sobre la generación renovable. 


En los últimos meses, además, se han dado pasos para frenar este tipo de tecnología. El más reciente, el pasado viernes, con la publicación de la nueva Política de confiabilidad, seguridad, continuidad y calidad del Sistema Eléctrico Nacional , que le otorga más poder a la CFE y menos margen a la generación solar y eólica.


Para Bartlett, una de las claves es la intermitencia de las renovables. De ahí que en una entrevista ofrecida a la agencia Reuters este viernes, el funcionario señale que las empresas de energía renovable en México deberían pagar parte del costo para asegurar el flujo continuo en la red eléctrica.


Sin embargo, continuó, la CFE favorece una energía más limpia y buscará reducir aún más su uso de combustóleo como una importante fuente de generación.


En la entrevista, Bartlett niega que el gobierno mexicano pretenda restaurar el monopolio eléctrico estata, pero sí quiereo que CFE sea una empresa "poderosa". La instrucción presidencial es que la compañía del Estado siga generando, al menos, 54% del consumo eléctrico del país.


La semana pasada, la Secretaría de Energía que dirige Rocío Nahle emitió de forma atropellada una nueva política enfocada en el acceso y uso a las redes de transmisión y distribución eléctrica del país, en una resolución que terminó con la renuncia del titular del órgano que revisa el impacto de las nuevas reglamentaciones, la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer).


Esta nueva política precede además a un acuerdo del 29 de abril emitido por el gestor del sistema, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), que limitaba el acceso de nuevas centrales renovables durante la crisis sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19. 


El miércoles, sin embargo, el organismo ordenó la reactivación de las pruebas preoperativas de 23 centrales renovables luego de que varias compañías se ampararon.


El sector de las renovables se encuentra enfrentando en los tribunales al gobierno desde el año pasado cuando las autoridades modificaron las reglas para el otorgamiento de certificados de energías limpias (CEL) .


 El gobierno de López Obrador también canceló las subastas de largo plazo que durante el sexenio pasado permitieron el crecimiento exponencial de estas dos tecnologías.