Monterrey, NL— La Liga Mexicana de Beisbol anunció que arrancarán su temporada 2020 el 7 de agosto.

Luego de una asamblea con los presidentes de los equipos, se aprobó por unanimidad iniciar con la campaña que se vio frenada desde el 6 de abril a causa del Covid-19.

Bajo los nuevos lineamientos de esta temporada, se recortó el calendario a 48 juegos, que iniciarán del 7 de agosto y terminarán el 1 de octubre en su rol regular. 

Entre las medidas también se descartó la posibilidad de jugar a puerta cerrada siempre y cuando así lo permitan las autoridades sanitarias de cada sede.

Los playoffs arrancarán el 3 de octubre y se ampliarían de 8 a 12 equipos participantes.

La Serie del Rey tendrá lugar a partir del 2 de noviembre.

El torneo de verano de beisbol contará con un Plan Diamante, que se centrará en los lineamientos sanitarios para evitar el contagio del nuevo coronavirus.

Boras advierte a peloteros: no rescaten a dueños

Nueva York.- El agente Scott Boras recomendó a sus clientes que rechacen el intento de las Grandes Ligas por reducir los salarios, durante las negociaciones con el Sindicato de peloteros.

Boras consideró que los problemas financieros provocados por la pandemia de coronavirus encuentran también su origen en la financiación de deuda de los clubes.

En un correo electrónico obtenido por The Associated Press, Boras escribió que los jugadores no deben permitir que se alteren los términos del acuerdo que alcanzaron el 26 de marzo con las Mayores. Ese pacto contemplaba que los peloteros vieran reducidos sus salarios sobre una base prorrateada dependiendo de cuánto se abreviara la campaña.

El martes, las Grandes Ligas propusieron una serie de reducciones estratificadas. Bajo este esquema, los astros mejor remunerados sufrirían los mayores recortes.

“Recuerden, los juegos no pueden realizarse sin ustedes”, escribió Boras. “Los peloteros no deben acceder a más recortes en la paga para rescatar a los dueños. Dejen que los dueños tomen parte de los ingresos y ganancias sin precedentes, que han obtenido en los últimos años, y les paguen los salarios prorrateados a los que accedieron, o que pidan dinero prestado, dando como garantía los valores generados a partir del uso de esas ganancias que produjeron los jugadores”.

Boras es el agente más conocido del beisbol, y representaba a 71 peloteros en activo o en las listas de lesionados hasta el 31 de agosto. Ninguna otra agencia tenía a tantos representados.

Su compañía, con sede en Newport Beach, California, negoció más de mil 120 millones de dólares en contratos durante el receso entre campañas.

Los salarios fluctúan entre el mínimo de 563.500 dólares y los 36 millones que iban a devengar en este año Mike Trout y Gerrit Cole. Este último pelotero es cliente de Boras.

Según el acuerdo de marzo, los sueldos hubieran ido de unos 285.000 dólares a 18 millones por una campaña regular de 82 juegos propuesta por las mayores. Pero la oferta económica planteada esta semana por las Grandes Ligas reduciría los salarios a entre 262.000 y 8 millones de dólares, incluida la repartición de bonos que todos los peloteros obtendrían si alcanza a disputarse la postemporada.

“Los dueños están pidiendo más recortes salariales para rescatarse de las decisiones de inversión que han tomado”, aseveró Boras. “Si esto se relacionara sólo con el béisbol, jugar los encuentros daría a los dueños suficiente dinero para pagar a los peloteros sus salarios prorrateados y operar la organización de este deporte. El problema actual de los dueños es resultado del dinero que pidieron prestado cuando compraron sus franquicias, renovaron sus estadios o realizaron construcciones en los terrenos aledaños a los parques. Este tipo de financiación se permite y alienta por parte de las Grandes Ligas porque ha derivado en valuaciones significativas de las franquicias”.

“Ahora, los dueños quieren que los peloteros acepten recortes adicionales en el sueldo para ayudarles en el pago de estos préstamos. Quieren un rescate”, añadió. “No están ofreciendo a los jugadores una parte de los estadios, villas aledañas o del propio club, pese a que las reducciones salariales ayudarían a que los dueños paguen estos activos valiosos para las franquicias. Estos multimillonarios quieren el dinero gratis. Ningún banco haría eso. Los bancos exigen que los préstamos se paguen con intereses. Los peloteros tienen derecho a que se les trate con el mismo respeto”.