La economía de China podría crecer un 3% este año gracias a que el gobierno ha profundizado las políticas de apoyo, dijo Zhang Ming, un investigador de la Academia China de Ciencias Sociales, un grupo de expertos del gobierno.


Salud mental, en juego ante los violentos cambios generados por Covid-19


A través de un análisis en redes sociales, atención a pacientes vía remota e intercambio de tendencias entre una amplia red de profesionales de la salud mental, se ha detectado que los principales factores que disparan inquietud y extrema inseguridad se generan, sobre todo, por el “encierro”, la sobre exposición a información y la poca claridad en la postura de los gobiernos ante las medidas implementadas.


El Producto Interno Bruto podría volver a crecer entre un 2% a un 3% en el segundo trimestre a medida que las fábricas aumenten la producción, dijo Zhang en un foro realizado en línea el martes.


La economía de China se contrajo un 6,8% en el primer trimestre, su primera contracción en los registros. Subrayando lo incierto del panorama, el gobierno no estableció un objetivo de crecimiento del PIB en su reunión parlamentaria anual en mayo.


Zhang aún espera que el banco central reduzca las tasas de interés clave, la línea de crédito mediana (MLF) y la tasa de interés preferencial (LPR), a la vez que rebaje el ratio de reserva requerido (RRR), la cantidad de efectivo que los bancos deben mantener, dos veces durante la segunda mitad del año.


El momento de los recortes de los RRR probablemente correspondería a la emisión esperada de letras del tesoro especiales y bonos locales para garantizar suficiente liquidez, dijo.


Pero también expresó su preocupación por la disminución de órdenes desde el extranjero desde abril, a medida que los casos de coronavirus comenzaron a propagarse y aumentar en el resto del mundo, y crece el temor a una segunda ola de contagios.


“Sería muy difícil para el sector manufacturero en el segunda semestre”, dijo.


“El sector inmobiliario es resistente, pero la inversión inmobiliaria no aumentará bruscamente, ya que el tono del ajuste de las políticas no se revertirá fundamentalmente. Por lo tanto, el crecimiento tendrá que depender principalmente de la infraestructura”.