Para resolver el problema del agua, es necesario encontrar mecanismos de participación, leyes generales y normas adecuadas, para impedir que se ocurran enfrentamientos como el del pasado miércoles 29 de julio, propuso el activista y académico, Víctor Quintana Silveyra.

 

Consideró que debe haber una división clara de roles y responsabilidades, toda vez que el lucro político de unos cuantos, las provocaciones de otros y las frustraciones de los más, ocasionan que todos los involucrados salgan perdiendo.

 

“El agua es un derecho fundamental, esto nos habla de que es necesario superar toda la normatividad antigua, donde es considerada como mercancía, y a partir de ahora ver el agua como un bien público, como un derecho de todas y todos, en primer lugar para la subsistencia”, añadió.

 

El aspirante a la candidatura a gobernador por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), llamó a los gobiernos federal, estatal, a los productores y a los consumidores, a hacer conciencia de lo que sucede, toda vez que el agua es muy preciosa como para estar peleando y fomentando la violencia con ella.

 

Consideró que con los actos de vandalismo perpetrados en Delicias, Camargo y Saucillo, todos pierden, “pierde el gobierno del Estado, porque instalaciones muy valiosas son incendiadas y pierde el pueblo de Chihuahua, y pierde el gobierno federal por lo mismo”. 

 

También resultan perdedores la mayoría de los productores, porque son calificados de violentos sin que la mayoría haya actuado en los actos de vandalismo.

 

Quintana Silveyra, lamentó que los únicos ganadores fueron el grupo de infiltrados y de agitadores, que provocaron el desorden y dejaron un abigarrado y enrarecido ambiente de confrontación, que no permite la convivencia ciudadana, ni la solución pacífica de los conflictos.

 

Manifestó que hay una falta de gobernanza, de participación y de claridad en la dirección de papeles en la cuestión del agua y que la problemática no solo se presenta con los productores del Distrito de Riego 005 Delicias, toda vez que en ciudad Jiménez, ciudadanos realizan un plantón y huelga de hambre, porque reciben agua de pésima calidad.

 

Explicó que en esa región, el agua para consumo humano tiene altas cantidades de arsénico y metales pesados, que están por encima de los niveles que exige la Norma Oficial Mexicana, mientras en las huertas nogaleras, sus propietarios continúan la perforación de pozos profundos para quedarse con la mayor parte del agua, de ese sobreexplotado acuífero.