POR  AARÓN SÁNCHEZ  

Las elecciones del 2021 se realizarán en un escenario de deterioro generalizado. Así queda claro en el II Informe del presidente López Obrador. Es sumamente inquietante la falta de resultados de Gobierno, y el propio secretario de Hacienda ya advirtió que el próximo año la situación será igualmente difícil. El país está a la deriva y eso se reflejará en las urnas. 


Los escenarios económico, social y político que hoy existen son realmente problemáticos. No tienen solución a corto plazo. Aunado a ello, el próximo año tendremos un proceso electoral bastante complejo. Estarán en disputa 21 mil 368 cargos de elección popular. Entre ellos, 15 gubernaturas, 500 diputaciones federales, 30 Congresos estatales y mil 900 presidencias municipales con sus regidores.


Además, se tendrá un padrón electoral de 94.8 millones de personas, y deberán instalarse 161 mil casillas a lo largo y ancho del país. Estas serán las elecciones más grandes. Y tendrán que llevarse a cabo en un contexto de crisis económica, de crisis de inseguridad pública, de crisis de salud pública y con un Gobierno federal sin dinero para actuar.


En los últimos dos años ha ocurrido un verdadero desastre nacional. La economía presenta una caída constante. El propio Banco de México estima una contracción de hasta 12.8 por ciento en el PIB durante 2020. Para el 2021, la caída se pronostica entre 6 por ciento y 7 por ciento. Además, 12.5 millones de personas perdieron su empleo y sus ingresos. Y estos no se van a recuperar de forma inmediata.


Como resultado del deterioro económico, un total de 10.7 millones de personas han pasado a ser consideradas en situación de pobreza extrema. Frente a todos estos problemas, el gabinete de Gobierno ha tenido muy poca eficiencia, en parte porque las finanzas públicas federales están peligrosamente débiles, y con ello también las finanzas de los Gobiernos estatales.


De acuerdo con diversas encuestas y estudios de opinión que se han publicado, en la actualidad los principales problemas que inquietan a la población son, en orden de mayor a menor: la crisis económica con su secuela de desempleo y falta de ingresos, la pandemia del coronavirus, la falta de seguridad pública, la corrupción y la pobreza. 


Los partidos políticos y sus candidatos necesariamente tendrán que utilizar su campaña electoral para plantear propuestas de solución a dichos problemas. Es decir, aquellos que quieran ganar el voto de la gente con discursos, promesas, bailes, chistes o canciones, enfrentarán el rechazo de los electores. Hoy se exigen soluciones reales.


El ciudadano ya se dio cuenta de que la política es importante y que las decisiones del Gobierno afectan sus valores e intereses. En las elecciones del 2021, la población estará irritada ante los problemas económicos y ante el deterioro en la vida del el país. Estará más dispuesta a dar un manazo en las urnas para hacer a un lado a quienes provocaron este deterioro nacional.

480p low geselecteerd als afspeelkwaliteit1080p geselecteerd als afspeelkwaliteit
00:00
  
01:29

Los escenarios económico, social y político que hoy existen son realmente problemáticos. No tienen solución a corto plazo. Aunado a ello, el próximo año tendremos un proceso electoral bastante complejo. Estarán en disputa 21 mil 368 cargos de elección popular. Entre ellos, 15 gubernaturas, 500 diputaciones federales, 30 Congresos estatales y mil 900 presidencias municipales con sus regidores.