James Randi, un mago galardonado con el premio MacArthur, que volcó su formidable astucia a la investigación y desacreditación de sucesos paranormales y de personas que afirmaban doblar cucharas, leer la mente, adivinar, platicar con fantasmas, curar mediante la fe, ser abducidas por OVNIS y que se dedicaban a diversidad de engaños, artimañas, payasadas, patrañas y charlatanerías descaradas, como a menudo consideraba oportuno llamarlas, murió el pasado martes en su casa en Florida. Tenía 92 años.

La muerte de Randi fue anunciada por la Fundación Educativa James Randi, que dijo que había muerto por "causas relacionadas con la edad".

Elfo y mefistofélico a la vez, con una espesa barba blanca y ojos penetrantes, James Randi, conocido profesionalmente como The Amazing Randi, fue el padre del movimiento escéptico moderno. Su misión era llevar el mundo del racionalismo científico a los laicos.

Lo que hervía la sangre y era el motivo de su existencia, decía a menudo el mismo Randi, era la pseudociencia, en toda su irracional inmoralidad.

"Las personas que están robando dinero del público, engañándolos y desinformando, ese es el tipo de cosas con las que he estado luchando toda mi vida", dijo en 2014. "Los magos son las personas más honestas del mundo: te dicen que te van a engañar y luego lo hacen".