Afirmó el gobernador que comprende que “todos quieren verse” en estas épocas navideñas, pero alertó: “tengo un gran miedo que se nos vaya a volver a salir esto de control”.

Sobre "nuestros dos Supercierres por supuesto que funcionaron" para frenar la propagación pero "seguimos teniendo la presión de la saturación de hospitales".

Reiteró que "el Supercierre funcionó", pero no se apresurarán a pasar al Semáforo naranja donde podría ocurrir otra lamentable relajación de medidas, especialmente ahora de la mano con las festividades navideñas.

Y volvió a recalcar que tiene temor de repunte y es urgente que la sociedad adopte medidas personales estrictas.

Anunció que “vamos a lanzar una gran campaña” para concientizar, para acatar las instrucciones de la Secretaría de Salud de Chihuahua que pide que Navidad, posadas y demás festejos los celebren únicamente las personas que habitan en un hogar, sin recibir de otros para evitar una gran propagación.

Como contexto alertó el rebrote por el que pasa Estados Unidos, más particularmente el estado de Texas que es vecino a Chihuahua.

En cuanto a Chihuahua, permanece en Semáforo rojo con niveles altos de ocupación de hospitales COVID y de contagios.

Podría el estado volver a un pico como el más grande de toda la pandemia que acaba de ocurrir en octubre, por ello insistió Corral su gran temor.

“Piensen en su familia”, solicitó con ahínco el gobernador para no reunirse.