Joaquín “El Chapo” Guzmán recién había escuchado el veredicto que lo encontró culpable de diez cargos graves relacionados con narcotráfico, lavado de dinero, conspiración internacional y uso de armas de fuego.


Cualquier esperanza de libertad había quedado sepultada aquel 12 de febrero de 2019 en la corte federal de Brooklyn, en el cierre de lo que fue llamado “el juicio del siglo”.


Entre los asistentes en la sala se encontraba Emma Coronel, la esposa del ex líder del Cártel de Sinaloa, quien escuchó estoica los cargos contra el Chapo.


Una vez que el veredicto fue leído por el juez Brian Cogan, el Chapo miró a Emma Coronel Aispuro y le hizo un gesto que periodistas presentes en la sala interpretaron como un intento para calmarla.


Emma Coronel Aispuro, en un dibujo de la corte el día que se supo cuál sería el destino del Chapo (Reuters)

Ella solo respondió con el pulgar hacia arriba.


Algunos vieron lágrimas en los ojos de Emma, pero ella estaba resuelta a no llorar, al menos no ahí, frente a la prensa y también frente a los ojos del mundo que seguía con atención el desenlace de aquel proceso que puso fin a la carrera criminal del Chapo.


Blanca Rosa Vilchez, periodista que estaba sentada al lado de Coronel, relató a Univision que poco antes de escuchar el veredicto uno de los abogados del Chapo se acercó a la ex reina de belleza para ofrecerle unos pañuelos desechables.


Coronel, estoica, le dijo: “No necesito papeles, porque hoy yo no voy a llorar”.


La mujer trató de de mantenerse serena y una vez que terminó de darse el veredicto, la periodista se volteó y le dijo que lo lamentaba.


“¿Por qué? Nadie ha muerto aquí”, le respondió la esposa del capo.


Coronel atrajo gran atención mediática en aquel juicio.


Su llegada a la corte, sus gestos eran escudriñados por periodistas y programas de televisión.


Fueron esas semanas en las que Emma dejó atrás cualquier reserva y no solo abrió un perfil oficial en Instagram (como respuesta a todas las cuentas falsas que compartían imágenes sobre ella y su vida), también ofreció algunas entrevistas.


Al periódico New York Times aseguró que admiraba a su esposo como ser humano y no reconocía el retrato que se ha hecho de él en los tribunales.


“No conozco a mi marido como la persona que están intentando mostrar. Más bien lo admiro como el ser humano que conocí y con el que me casé”, señaló.


Aceptó al diario que el juicio contra su marido había sido “demasiado”, ya que odia “el drama” y que la situación era “difícil y pesada (…). Sin embargo, tengo fe y estoy convencida de que Dios nos pone solo los obstáculos que podemos superar, y confío en que así será”.


Nacida en California el 2 de julio de 1989, Emma Coronel se casó a los 18 años con Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien entonces tenía 52.


Cuatro años después nacieron sus mellizas María Joaquina y Emalí Guadalupe.


Por ahora, de Emma Coronel se tienen noticias a través de sus publicaciones en Instagram, en donde se ha convertido ya en una influencer gracias a sus más de 466 mil seguidores.


De enero de 2020 a la fecha, Coronel apenas ha realizado cinco publicaciones en su red social. Ya se apara mostrarse de vacaciones en un destino nevado o para conmemorar fechas como el Día del Amor, el Día de las Madres o su cumpleaños.