Por: Víctor M. Quintana S.



La consulta del 1 de agosto se ha complicado mucho, en buena parte por causa del INE, y hay que simplificarla, reorientarla desde abajo, cambiar la narrativa, como lo están proponiendo las y los zapatistas. 

El presidente López Obrador propuso la consulta popular para preguntar a la ciudadanía si está de acuerdo en que se investigue y, eventualmente se juzgue, a los últimos cinco presidentes de la república. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, bajo el argumento de que no hay que atropellar la presunción de inocencia, redactó la pregunta que se someterá a consulta y que resulta un verdadero galimatías:

¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”

A pesar del enredo verbal, la pregunta brinda la oportunidad de ir más allá del juicio a los ex presidentes y de los actos de corrupción que hayan cometido, y demandar que se garantice la justicia y los derechos de las víctimas de las decisiones políticas que tomaron. Y ahí es donde se le puede dar la vuelta y ampliar el horizonte de la consulta. 

Porque los sexenios que van desde 1992 a 2018, desde Salinas hasta Peña Nieto, son, junto con el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988) los de la imposición a sangre y fuego del neoliberalismo en México. Y, por más que se trate de disfrazar con palabras de administración pública o de técnica económica, el neoliberalismo fue un gran proceso de despojo legalizado, violento, al que en los sexenios de Calderón y de Peña Nieto se agregó una violencia todavía mucho mayor que la anterior. Un período de 36 años donde hubo dos tipos de corrupción: la legalizada porque el despojo se convirtió en política pública, y la ilegal, propiciada por el abuso del poder y la impunidad de quienes encabezaron dichos gobiernos.

Vaya esta numeralia para ilustrar el despojo y la violencia:

·      Crecimiento del PIB per cápita de 1935 a 1982: 3.2 % anual, 348%, acumulado. Durante el período neoliberal, de 1983 a 2018: 0.7% anual, 30.5% acumulado.

·      Participación de los trabajadores asalariados en el ingreso total nacional: 1982: 41.6%; participación en 2017: 31.3%. Esto significó un despojo a los trabajadores más de 2 millones de millones de dólares en los 35 años de neoliberalismo.

·      Crecimiento del empleo formal de 1983 a 2018: 14.7 millones de puestos de trabajo; empleos que se requerían: más de 40 millones.

·      Personas que en ese lapso tuvieron que migrar de México a Estados Unidos: 10 millones 940 mil 562.

·      Valor real de compra del salario mínimo en 1983: 238.32 pesos; valor de compra del salario mínimo real en 2018: 73.51 pesos: un 68 por ciento menos.

·      Pérdida del poder adquisitivo de los productores del campo entre 1983 y 2018: productores de maíz: 53.2%; productores de frijol, 34.1%.

·      Porcentaje de la población bajo la línea de pobreza al comenzar el neoliberalismo (1983): 45 por ciento; en 2014, 76 por ciento.

·      Número de billonarios en México según la revista Forbes en 1993: uno, con mil millones de dólares; número de billonarios en México en 2018: 16, valor total de sus fortunas: 139.6 mil millones de dólares. 

Datos sacados de Calva, José Luis: “La economía neoliberal en su laberinto”. (bit.ly/3x3XlJn)

·      Entre 2000 y 2018, las empresas mineras extrajeron cinco veces más oro del territorio mexicano que todo el que se explotó durante los tres siglos de la Colonia (bit.ly/3zjm4Lc)

·      Porcentaje del territorio mexicano concesionado a través de concesiones mineras, hidroeléctricas y de energía eólica: 35 por ciento. Porcentaje perteneciente a pueblos indígenas: 17 por ciento.

·      Número de homicidios dolosos tan sólo los dos últimos sexenios del neoliberalismo: 2006-2012 (FCH): 102 mil 859; en el sexenio de EPN (2012-2018): 124 mil. (Secretariado del Sistema Nacional de Seguridad Pública).

·      Número de personas desaparecidas entre 2006 y 2018: 40 mil.

·      Número de periodistas asesinados entre el año 2000 y 2018: 140.

·      Número de activistas y periodistas asesinados entre 2001 y 2018: 213.

·      Número de personas desplazadas internas en México en 2014: 28i mil 400, la mayoría indígenas.

Hay que participar en la consulta del 1 de agosto, pero dándole la vuelta como dicen las y los zapatistas. Hay que verla desde las víctimas del despojo y la violencia del neoliberalismo. Con ellas hay que decir “Si” al derecho a la verdad y la justicia de quienes han sido víctimas de las acciones y omisiones del Estado Mexicano. Hay que arrancar desde ahí una movilización para que se forme una Comisión por la Verdad y la Justicia. Este es el plebiscito más grande que se haya hecho en país alguno contra el neoliberalismo. Es por los millones de víctimas. Es decir Sí al reino de los derechos y No al reino del dinero.