El jefe de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, advirtió el martes de una inminente “catástrofe humanitaria” en Afganistán e instó a los países a proporcionar fondos de emergencia tras la salida de las fuerzas estadounidenses.


“Insto a todos los estados miembros a que investiguen profundamente por el pueblo de Afganistán en su hora más oscura de necesidad. Les insto a que proporcionen financiación oportuna, flexible y completa”, dijo el secretario general en un comunicado.


“Ahora más que nunca, los niños, mujeres y hombres afganos necesitan el apoyo y la solidaridad de la comunidad internacional”, dijo en un comunicado, mientras suplicaba el apoyo financiero de las naciones.


Guterres anunció que la ONU publicaría los detalles de un llamamiento urgente para Afganistán la próxima semana.


La información detallará las “necesidades humanitarias y los requisitos de financiación más inmediatos” necesarios durante los próximos cuatro meses, dijo.


El subsecretario general de Asuntos Humanitarios y Coordinador de Ayuda de Emergencia, Martin Griffiths, coordinará “todo el sistema de la ONU” en la preparación del llamamiento, agregó Guterres.


Dijo que casi la mitad de la población de Afganistán, 18 millones de personas, necesitan asistencia humanitaria urgente para sobrevivir.


“Uno de cada tres afganos no sabe de dónde vendrá su próxima comida. Se espera que más de la mitad de todos los niños menores de cinco años padezcan desnutrición aguda durante el próximo año”, dice el reporte.


“La gente está perdiendo el acceso a bienes y servicios básicos todos los días. Se avecina una catástrofe humanitaria”, dijo Guterres.


Añadió que la severa sequía y las duras condiciones invernales que se avecinan significan que alimentos, refugio y suministros de salud adicionales “deben ser acelerados urgentemente” a Afganistán.


“Hago un llamamiento a todas las partes para que faciliten el acceso humanitario seguro y sin obstáculos para los suministros que salvan y mantienen la vida, así como para todos los trabajadores humanitarios, hombres y mujeres”, dijo.


Guterres dijo que el compromiso de las agencias humanitarias de permanecer en Afganistán y entregar ayuda “no vacilará”.


Por otra parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió este martes una alerta de viaje de nivel 4 para Afganistán, que pide a sus ciudadanos no viajar al país, tras su retirada del país asiático.


En la alerta, publicada en la web del Departamento de Estado, el Gobierno de Estados Unidos señala los disturbios, el conflicto armado, el terrorismo, el riesgo de ser secuestrado y la COVID-19 como motivos para no desplazarse a Afganistán.


“Viajar a todas las áreas que componen Afganistán no es seguro”, indicó, antes de subrayar que los riesgos para los ciudadanos estadounidenses de ser secuestrados o sufrir violencia son “altos”.


El Departamento de Estado recordó que la Embajada de Estados Unidos en Kabul suspendió sus operaciones este martes, pero ha garantizado que continuará asistiendo a ciudadanos estadounidenses y sus familias radicados en Afganistán desde Doha, la capital de Qatar.


Además, Washington aclaró este martes que los equipos que quedaron abandonados en Kabul tras el repliegue definitivo de tropas está “inutilizado”, después de que los medios locales hayan difundido imágenes de los talibanes entrando en el aeropuerto e incluso a bordo de aeronaves norteamericanas.


“Pueden inspeccionar todo lo que quieran. Pueden mirarlo, pero no pueden hacer que vuele”, explicó en declaraciones a la CNN el portavoz del Pentágono, John Kirby, a cuenta de las imágenes que llegan desde algunos de los hangares ya desiertos de militares en el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai.


Así, señaló que tanto los equipos aéreos como terrestres quedaron “inutilizados”, a excepción de camiones y elevadores que fueron necesarios para mantener el aeropuerto operativo hasta momentos antes de la evacuación, que se hizo efectiva a última hora del lunes.


La campaña internacional de evacuación lanzada tras la conquista talibán de Kabul el 15 de agosto permitió sacar de Afganistán a más de 100.000 personas, pero Kirby enfatizó que siguen “preocupados” por quienes se han quedado atrás, algunos de ellos de nacionalidad estadounidense.


A todos ellos les ha querido lanzar el mensaje de que “aunque la misión militar ha terminado, el compromiso de Estados Unidos no”, habida cuenta de que la amenaza de seguridad “sigue siendo alta”, tanto por las posibles represalias que adopten los talibanes como por la creciente actividad de la filial de Estado Islámico.


(Con información de Europa Press y AFP)