Tennessee .- Empleados postales regresaron a su trabajo el miércoles luego de un tiroteo que dejó tres muertos en una oficina de correos en Memphis, Tennessee, donde un colega dijo que la pandemia está aumentando el estrés de los empleados del servicio en todo el país.


Dos empleados fueron muertos a tiros el martes por un tercero que seguidamente se suicidó, dijeron las autoridades. Ni el FBI y ni el Servicio Postal revelaron de inmediato los nombres de los involucrados ni un motivo.


La oficina en el barrio de Orange Mound reabrió horas después de que los cadáveres fueron retirados. Los empleados entraron al edificio y las furgonetas salieron a repartir el correo del día.


Shri Green, vicepresidente de la Asociación Nacional de Supervisores Postales en el área, le dijo a la Associated Press que un cartero mató a tiros a un gerente y a su supervisor. Green dijo que no conocía el motivo, pero que “obviamente, algo estaba sucediendo en la mente del cartero”.


Green, una gerente retirada de transporte postal, dijo que la pandemia de coronavirus ha causado ausencias en el trabajo y la contratación de personas no familiarizadas con el servicio, lo que causa más estrés entre los trabajadores.


“Es un indicio de los tiempos”, dijo Green sobre el incidente. “El servicio postal en su totalidad está trabajando largos horarios, seis o siete días a la semana. Es estresante”.


El servicio además se ha visto presionado bajo el director general Louis DeJoy, nombrado por el presidente Donald Trump cuyos cabios en las operaciones causaron amplias demoras en las entregas cuando millones de ciudadanos votaban por correo en la elección presidencial del 2020.


El Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos está rastreado el arma usada en el tiroteo y presentará los datos a la Red Nacional de Balística para ver si aparece en otros incidentes, dijo el vocero Michael Knight en un correo electrónico a la AP.


El martes, un familiar identificó a uno de los fallecidos como James Wilson, uno de los gerentes en el centro de distribución East Lamar en el vecindario Orange Mound de Memphis.


“Era un alma bondadosa, uno de los gerentes más amables que podrías conocer”, relató Roxanne Rogers, una prima.