Durante su conferencia matutina de este miércoles 13 de octubre, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) adelantó que el fin de semana firmará un acuerdo para regularizar a los llamados “autos chocolate”, esto con el objetivo de que los dueños de estas unidades tengan un certificado y, a la par, se beneficiará a los programas de bacheo.


“Se van a regularizar porque se usan a veces para cometer ilícitos y no hay un registro. Los vamos a regularizar todos, se va a dar un permiso, se les va a reconocer la posesión”, expresó durante su encuentro con la prensa. Sin embargo, el mandatario aseguró que el trámite para certificar a dichos vehículos será por una “cantidad no excesiva”, pues reconoció que gran parte de la población que hace uso de estos automóviles no tiene los recursos económicos suficientes para adquirir el bien en una agencia.


De acuerdo con Kavak, sitio especializado en vehículos usados, se llama coloquialmente como “autos chocolate” a aquellas unidades que han sido importados a México desde Estados Unidos (EEUU) y que corresponden a modelos, marcas o versiones que no se comercializan por concesionarias dentro de territorio nacional. Cabe destacar que estos automóviles entran a México de manera ilegal y se estima que el 95% de las unidades localizadas provienen de EEUU, mientras que el 5% restante son de países centroamericanos y sudamericanos.


Al ser vehículos ilegales, no cuentan con la documentación requerida para su regularización y a menudo se utilizan de manera para cometer crímenes y dificultar su rastro, ya que circulan sin placas, carecen de certificados ambientales, no cumplen con las revisiones mecánicas necesarias para transitar en la vía pública y muchos “autos chocolate” no son aptos para circular porque fueron rescatados de accidentes o inundaciones en EEUU y Canadá, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).


“Migrantes mexicanos en EEUU y habitantes de la frontera suelen introducir estos vehículos porque son más económicos, pero también hay grupos que se dedican a ello y delincuentes que aprovechan su irregularidad para cometer crímenes”, explicó a la agencia EFE el economista Eliseo Díaz, académico del Colegio de la Frontera Norte (Colef). Otra característica de los “autos chocolate” es que se venden hasta cinco veces más baratos que un automóvil nuevo y se pueden pagar en efectivo, por lo que el rastreo a través de cuentas bancarias es prácticamente nulo.


En este contexto, el presidente mexicano enfatizó que el programa de regularización arrancará en los estados fronterizos de Baja California, Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León, así como Tamaulipas y se espera dicho proyecto tenga cobertura nacional. Tras el anuncio dado a conocer por López Obrador, la AMDA se manifestó en contra del decreto que firmará el jefe del Ejecutivo federal el próximo 16 de octubre, ya que hacerlo significará legalizar el contrabando ilegal. “Esto representa un premio a las mafias que se enriquecen con el contrabando y un golpe al comercio automotor formal que genera empleo e impuestos”, expresó la asociación a través de su cuenta oficial de Twitter.


Al respecto, la asociación también compartió un comunicado en el que condenó la regularización de este tipo de automóviles mediante un certificado que será expedido por las autoridades de control vehicular y movilidad. “Es importante mencionar que la introducción y comercialización de vehículos usados procedentes de Estados Unidos sin cumplir las formalidades del procedimiento aduanero es un delito que se ha pretendido resolver sin éxito mediante disposiciones del Poder Ejecutivo y el Legislativo, tal como lo representan 19 procesos de regularización entre 1979 y 2011″, explicó la AMDA.