La reina Isabel asistió este domingo a una ceremonia privada para celebrar el bautizo de dos de sus bisnietos, informó la agencia de noticias británica PA, cuatro días después de que la monarca de 95 años hiciera su primera aparición pública desde que fue recibió tratamiento en un hospital.


El Palacio de Buckingham no hizo ningún comentario sobre el reporte.


El mes pasado, la reina pasó una noche internada en un hospital por lo que el palacio llamó "investigaciones preliminares" sobre una dolencia no especificada, y los médicos le han aconsejado cancelar la mayoría de los compromisos desde entonces.


La monarca no participó de una ceremonia del Día del Recuerdo el 14 de noviembre por un problema en la espalda, que según una fuente de palacio no tiene relación con la enfermedad que ha requerido reposo y fue una desafortunada coincidencia.


El 17 de noviembre, la reina Isabel fue fotografiada de pie y sonriente en su casa del Castillo de Windsor mientras charlaba con el jefe del Estado Mayor de la Defensa.


La ceremonia privada del domingo, que tuvo lugar en el Royal Lodge del Gran Parque de Windsor, fue para celebrar dos bautizos familiares, según informó PA.


Uno fue del hijo de la princesa Eugenia, hija del príncipe Andrés, el tercer hijo de la reina. El otro fue el del tercer hijo de Zara Tindall, hija de la princesa Ana, la segunda hija de la reina.