Bien dicen que debemos estar atentos de los lunares que surgen en la piel, si crecen, si son oscuros, si duelen, entre otras cosas, ya que pueden ser señales de un problema más fuerte, pero un joven no hizo caso a su tatuador sobre ello.

El caso de Tom Linton de Inglaterra ha puesto a pensar a quien lo lee, por que una peculiaridad en su piel le costó la vida. 

Todo empezó en 2018, cuando cumplió 18 años y acudió con un tatuador para realizar arte en su piel, cuando el artista se dio cuenta de un “punto” como hundido que le dijo tenia que checarse con un médico.

“Tenía 18 años y estaba tan encantado con este tatuaje que el lunar era lo de menos”, aclaró su madre Amanda.


En 2019, Tom comenzó a sufrir de cansancio, bajo de peso y aparecieron “manchitas azules” en su pecho, por lo que acudió al médico que le detecto metástasis por cáncer de piel.

El lunar resulto ser un melanoma, un tipo de cáncer de piel que puede empandarse a más órganos y en Tom había avanzado rápidamente.

En la actualidad, la familia se unió a la ONG Melanoma-Me para homenajear al joven y asimismo generar conciencia acerca de este cáncer de piel.