Se confirmó que dos de los tres hombres asesinados por un grupo armado en una Iglesia de Chihuahua son sacerdotes jesuitas; a este hecho se le conoce como el caso Cerocahui.

La Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús informó que Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, sacerdotes jesuitas de la comunidad de Cerocahui, Chihuahua, fueron ultimados la tarde del 20 de junio al interior del templo de la comunidad.

Por medio de un comunicado condenó este acto y exigió a las autoridades justicia por sus hermanos.

Además, manifestaron que los cuerpos de los sacerdotes fueron sustraídos del templo y piden sean recuperados por parte de las autoridades.

Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales.

En el escrito refieren que estos hechos no son aislados y acusó que la Sierra Tarahumara, como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas.

Todos los días hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida, como hoy fueron asesinatos nuestros hermanos.

Una exigencia más de la comunidad jesuita en México es que las autoridades garanticen de forma inmediata todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de nuestros hermanos jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad de Cerocahui.

Así fue el asesinato contra los sacerdotes jesuitas en Chihuahua

La Fiscalía de Chihuahua confirmó que el ataque ocurrió alrededor de las 18:00 horas del lunes, en el poblado de Cerocahui, municipio de Urique, en la sierra de Chihuahua.

El ataque se presentó luego de que un hombre intentó resguardarse en una iglesia de un ataque entre grupos armados, sin embargo el victimario lo agredió en el interior, al igual que a dos sacerdotes que se encontraban también en el templo.

¿Quiénes son los jesuitas?

Los jesuitas son una orden religiosa de carácter apostólico y sacerdotal, aunque la conforman también religiosos no ordenados. La orden católica fue fundada en 1534 por el español Ignacio de Loyola.

A México arribaron los primeros 15 sacerdotes de esta congregación el 9 de septiembre de 1572. Los religiosos estaban bajo las órdenes del padre Pedro Sánchez, primer superior provincial de la Provincia Mexicana de la Compañía.

La congregación religiosa se estableció para finales del silgo XVI en Ciudad de México, Pátzcuaro, Oaxaca, Puebla, Valladolid (actual Morelia), Zacatecas y Guadalajara, en donde han fundado colegios e iniciado ministerios pastorales. También han iniciado misiones en las regiones de Sinaloa, Durango, Coahuila, Zacatecas y San Luis Potosí.

Su llegada a la Sierra Tarahumara, región donde se ubica Cerocahui, poblado donde fueron asesinados los sacerdotes; ocurrió durante el siglo XVII y XVIII.

Los jesuitas vivieron un periodo de incertidumbre cuando en 1767 el monarca español Carlos III decretó la expulsión de los cerca de 5000 jesuitas que se encontraban en todos los territorios bajo su autoridad.

La medida obedeció a que la corona sentía a la orden como una amenaza para la consolidación del poder absoluto del monarca; aparentemente los jesuitas representaban una influyente corporación religiosa con gran incidencia en la vida educativa, social, política y espiritual en sus Estados.

Se refieren que los sacerdotes jesuitas mexicanos se exiliaron en Bolonia y los Estados Pontificios.

Sin embargo, en 1773 el Papa Clemente XIV decidió suprimir la Compañía de Jesús; pero los jesuitas mexicanos siguieron sus trabajos y en su exilio lograron escritos notables de carácter historiográfico, científico, estético, filológico, literario, filosófico y teológico.

En agosto de 1814 el papa Pío VII restaura la Compañía de Jesús en la Iglesia universal, los jesuitas son restablecidos en México en mayo de 1816.

Tras las guerras de Independencia y los primeros años de independencia, los jesuitas pasan por  períodos de clandestinidad, dispersión y persecución (expulsión del territorio nacional de algunos de ellos).

Es hasta finales del siglo XIX y principios del siglo XX que los jesuitas comienzan a consolidar en el país su presencia, tanto en número como en diversidad de acciones apostólicas fundando nuevas residencias, varios colegios, universidades, misiones e instituciones pastorales, culturales y de investigación y promoción social.

Una de las universidades jesuitas más reconocidas en el país es el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), con sede en Guadalajara.

También destacan por desarrollar su misión en Tijuana, Nogales, Chihuahua, Sierra Tarahumara, Torreón, Parras, Monterrey, Tampico, Guadalajara, Puente Grande (Jalisco), Ciudad Guzmán, León, Ciudad de México, Puebla, Oaxaca, Jaltepec (Oaxaca), Tatahuicapan (Veracruz), Huayacocotla (Veracruz), Mérida, Arena (Chiapas), Bachajón (Chiapas), Frontera Comalapa (Chiapas).

El Papa Francisco es el primer papa jesuita y el primero proveniente del hemisferio sur.